Uy, no, que retorcido. Este cuento entró en mi clasificación arbitraria de los cuentos infantiles anti-niños, junto con el pobre Mambrú que se fue a la guerra y aquel donde la curiosidad mató, no al gato, sino a la princesa.
Interesante preguntarse sobre el porqué de la violencia en los cuentos de viejas épocas.
He tratado de ver el video y no he podido. El servidor de la universidad no me lo permite. Espero verlo esta noche en la casa y les cuento. Gracias Daniel por este aporte.
hola! jumm, está bastante terrorifico, curioso la aparición de la luna en varias ocasiones: al principio, en el reloj del cominezo, en la nariz y el mentón de Sandman que juntos daban forma de luna y al final... bueno Regina, con el ánimo de aclarar tu inquietud en parte y compartir información encontrada en la búsqueda de citas voy a decir que Doña Bettina Hurlimann, en el libro Tres Siglos de Literatura Infantil Europea, plantea que, antes de 1800 y teniendo en cuenta que no existía la psicología infantil, los textos para niños estaban constituidos por una enseñanza habilmente INSTILADA, en los cuales, junto al próposito didáctico (vaya didáctica!!!), figuraba el moralizador... quisiera compartir este ejemplo: en el libro infantil del siglo 18, The Fairchild Family, se trascribe una escena donde, en castigo por una pelea y para mostrarles que la cólera irrefrenada puede llevar hasta el homicidio, unos niños son llevado al pie de una horca de la que pende un cadáver medio descompuesto: "¡oh, padre!, ¿qué es esto?-exclamaron.-es una horca -explicó el señor Fairchild-. Y el hombre que cuelga de ella fue un asesino, que empezó por odiar a su hermano y acabó por matarlo. [...] cuando un hombre ha cometido un asesinato, se le cuelga de la horca con una cadena de hierro y se le deja en ella hasta que su cuerpo va cayendo en pedazos, de forma que todos los que pasen cerca queden advertidos con el ejemplo." Bueno... pienso que una de las razones de tanta violencia en los libros infantiles antigüos es que en aquel entonces no existía la psicología infantil...
Hola! estuve viendo de nuevo el vídeo y estoy de acuerdo con Gina y Laura en que no es un cuento para leerle o narrarle a los niños, sin embargo, me llamó mucho la atención una cosa de este cuento, y es la relación del niño con la oscuridad, cuando la mamá o la abuela(no sé)le entrega la vela y él trata de darle cierta luz a esa oscuridad para sentirse más seguro pues siempre el niño relaciona la oscuridad con el encuentro del monstruo. por lo general el niño le teme a la oscuridad, yo cuando era niña no la toleraba y creo que no fui la única.(jeje) otra cosa que me llamó mucho la atención es que el niño busca debajo de la cama a ese monstruo que cree que está en su habitación, esto lo hacen todos lo niños, yo creo que todos lo hicimos alguna vez, buscar en el armario o debajo de la cama a ese monstruo en el que creíamos. y por último, el niño ya sin la protección de la luz se mete debajo de su edredón como si éste pudiera protegerle de algo o de alguien que le pudiese hacer daño. el caso es que estas creencias nacen en la niñez, yo las tuve, y creo que todos, sin embargo en mi caso me pregunto de donde pudieron venir, porque no recuerdo que en mi casa me contaran historias de monstruos, pero creía en ellos, y eso como niño te marca. yo ya no creo en los monstruos, no me resguardo debajo del edredón y tampoco busco debajo de la cama o en el armario, pero en ocasiones enciendo la luz....
Por fin lo vi y les cuento que me gustó mucho, hasta me asusté cuando el niño sube las escalas. Creo que lo que plantea Yeison es muy pertinente. Además, llama la atención sobre algo que es fundamental para el proyecto y es, precisamente, la concepción de infancia y dentro de esto, la idea de educar y castigar. Después agrego más comentarios.
Vaya Yeison!! Que aporte tan interesante, increible esa forma de educar a la infancia, me hace preguntar que quedaba de "experiencia significativa" en la mente de los niños. O_O
Sería muy interesante -y pertinente- profundizar en estos aspectos que planteas, no sólo por qué se da, sino también su intención (el para qué).... Siempre he pensado que Caperucita es muy densa para un público menor -jajaja
Uff! que malestar, ese final tan tenebroso, no creo que un niño deba ver este cuento... en mi caso no dormiría en la noche pensando en ese monstruo!!!
ResponderEliminarUy, no, que retorcido. Este cuento entró en mi clasificación arbitraria de los cuentos infantiles anti-niños, junto con el pobre Mambrú que se fue a la guerra y aquel donde la curiosidad mató, no al gato, sino a la princesa.
ResponderEliminarInteresante preguntarse sobre el porqué de la violencia en los cuentos de viejas épocas.
Muy buen aporte.
He tratado de ver el video y no he podido. El servidor de la universidad no me lo permite. Espero verlo esta noche en la casa y les cuento.
ResponderEliminarGracias Daniel por este aporte.
hola! jumm, está bastante terrorifico, curioso la aparición de la luna en varias ocasiones: al principio, en el reloj del cominezo, en la nariz y el mentón de Sandman que juntos daban forma de luna y al final... bueno Regina, con el ánimo de aclarar tu inquietud en parte y compartir información encontrada en la búsqueda de citas voy a decir que Doña Bettina Hurlimann, en el libro Tres Siglos de Literatura Infantil Europea, plantea que, antes de 1800 y teniendo en cuenta que no existía la psicología infantil, los textos para niños estaban constituidos por una enseñanza habilmente INSTILADA, en los cuales, junto al próposito didáctico (vaya didáctica!!!), figuraba el moralizador... quisiera compartir este ejemplo: en el libro infantil del siglo 18, The Fairchild Family, se trascribe una escena donde, en castigo por una pelea y para mostrarles que la cólera irrefrenada puede llevar hasta el homicidio, unos niños son llevado al pie de una horca de la que pende un cadáver medio descompuesto: "¡oh, padre!, ¿qué es esto?-exclamaron.-es una horca -explicó el señor Fairchild-. Y el hombre que cuelga de ella fue un asesino, que empezó por odiar a su hermano y acabó por matarlo. [...] cuando un hombre ha cometido un asesinato, se le cuelga de la horca con una cadena de hierro y se le deja en ella hasta que su cuerpo va cayendo en pedazos, de forma que todos los que pasen cerca queden advertidos con el ejemplo." Bueno... pienso que una de las razones de tanta violencia en los libros infantiles antigüos es que en aquel entonces no existía la psicología infantil...
ResponderEliminarHola! estuve viendo de nuevo el vídeo y estoy de acuerdo con Gina y Laura en que no es un cuento para leerle o narrarle a los niños, sin embargo, me llamó mucho la atención una cosa de este cuento, y es la relación del niño con la oscuridad, cuando la mamá o la abuela(no sé)le entrega la vela y él trata de darle cierta luz a esa oscuridad para sentirse más seguro pues siempre el niño relaciona la oscuridad con el encuentro del monstruo. por lo general el niño le teme a la oscuridad, yo cuando era niña no la toleraba y creo que no fui la única.(jeje)
ResponderEliminarotra cosa que me llamó mucho la atención es que el niño busca debajo de la cama a ese monstruo que cree que está en su habitación, esto lo hacen todos lo niños, yo creo que todos lo hicimos alguna vez, buscar en el armario o debajo de la cama a ese monstruo en el que creíamos. y por último, el niño ya sin la protección de la luz se mete debajo de su edredón como si éste pudiera protegerle de algo o de alguien que le pudiese hacer daño.
el caso es que estas creencias nacen en la niñez, yo las tuve, y creo que todos, sin embargo en mi caso me pregunto de donde pudieron venir, porque no recuerdo que en mi casa me contaran historias de monstruos, pero creía en ellos, y eso como niño te marca. yo ya no creo en los monstruos, no me resguardo debajo del edredón y tampoco busco debajo de la cama o en el armario, pero en ocasiones enciendo la luz....
Por fin lo vi y les cuento que me gustó mucho, hasta me asusté cuando el niño sube las escalas. Creo que lo que plantea Yeison es muy pertinente. Además, llama la atención sobre algo que es fundamental para el proyecto y es, precisamente, la concepción de infancia y dentro de esto, la idea de educar y castigar. Después agrego más comentarios.
ResponderEliminarVaya Yeison!! Que aporte tan interesante, increible esa forma de educar a la infancia, me hace preguntar que quedaba de "experiencia significativa" en la mente de los niños. O_O
ResponderEliminarGracias, Yeison :)
ResponderEliminarSería muy interesante -y pertinente- profundizar en estos aspectos que planteas, no sólo por qué se da, sino también su intención (el para qué).... Siempre he pensado que Caperucita es muy densa para un público menor -jajaja
Yah, me pregunto lo mismo, Laura.